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    agosto 29, 2005

    Los últimos estertores de un blog corporativo

    Publica hoy el Business Week en la versión de papel, un artículo que lleva online algunos días. Se trata del caso iFulfill.com, un operador logístico de los años de la burbuja, cuyo fundador, Paul Perdue arrancó un blog allá por mayo, con la intención de atraer público y potenciales clientes para su compañía. Después de mucho esfuerzo y dedicación, y pocas visitas, la quiebra de la compañía ha disparado el tráfico para desesperación de Perdue.
    Algunas reflexiones interesantes que he entresacado del artículo, que ponen de manifiesto los riesgos del blogging corporativo:
    • Un blog puede absorber la atención del ejecutivo y desviar su atención.
    • Después de arrancar su blog en un tono desenfadado, no todos sus clientes lo vieron con buenos ojos: David Foy, presidente de Adox Fotowerke Inc. en Calgary, Alta., dice que cuando vio aparecer el blog, se preocupó. "Paul se ha vuelto un filósofo", dice. "Tenía que ver con su ego". Foy, que había empezado a detectar fallos en el rendimiento de iFulfill, empezó a enviar transportes con un competidor en Idaho.
    • Algunos clientes suyos empezaron a escribir comentarios en tono airado, antes de la quiebra, y una vez que vieron que iFulfill cerraba. La apuesta por la transparencia llevó a Paul a no censurar esos comentarios.

    Un blog puede ser una excelente herramienta de comunicación corporativa. Pero tiene riesgos más allá del poco o mucho retorno de la inversión. Los suficientes para reflexionar pausadamente antes de lanzarlo.
    Alguien aseguraba hace poco que las visitas a un blog llegan de la mano de la controversia. Y no creo que ese sea la ficha que debe mover un blog corporativo.

    Link: Blogging as you go belly up

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    4 Comentarios:

    Anonymous Javier Muñoz dijo ...

    Si es difícil encontrar el equilibrio entre transparencia y confidencialidad en un blog corporativo, más complicado resulta aún dar con el tono adecuado, que transmita cercanía e informalidad, y al mismo tiempo los valores de la empresa, su presentación, su envoltorio formal. Las opiniones personales pueden ser tomadas por las de la empresa. Si me confieso madridista puedo perder clientes barcelonistas. Si critico las canciones de la Pantoja puedo procurarme la antipatía de sus seguidores para mi negocio. Si desactivo los comentarios la cosa deja de ser un blog, y si los activo pero los censuro puede ser aún peor. Una solución quiero ;-)

    agosto 29, 2005 4:02 p. m.  
    Blogger F Polo dijo ...

    Pues tienes razón, Javier.

    Una de las guías de IBM para sus bloggers, dice que hay que decir explícitamente que las opiniones son personales y no reflejan ninguna postura de la compañía.
    Cuando se trata del blog de una pyme, de un autónomo, o de un CEO, la cosa cambia, porque generalmente se entiende que tú eres la empresa.
    Y mi abuelo siempre decía que nunca había que discutir de fútbol, política o religión con desconocidos.

    agosto 29, 2005 5:26 p. m.  
    Anonymous Claudio dijo ...

    Hola Fernando, muy bueno el post.
    Tengo que confesar que me reí mucho cuando leí que el cliente había dicho que el CEO se ha vuelto "filósofo" jeje. Es que es cierto. Siempre me doy paseos por estos blogs de CEOS y la verdad es que muchos son bastante aburridos.
    Creo que los blogs corporativos tienen riesgos, pero como cualquier herramienta de comunicación si se utiliza mal.
    El otro día discutía con un CEO y le decía que si montaba su blog tenía que postear de frecuentemente porque un blog de CEO abandonado le traería una imagen fatal a él y a su empresa.
    Saludos
    blogscorporativos.com

    Claudio

    agosto 31, 2005 1:19 a. m.  
    Blogger F Polo dijo ...

    Claudio,

    Lo que dices es quizá la piedra angular de todo esto. No puedes dejar de escribir, sería lo peor.
    Ese es desde mi punto de vista, la principal pega de un blog corporativo.
    La única forma de solucionar ese escollo sería contratando a un blogger profesional, e integrándolo en la estructura de tu empresa.
    Y entonces el ROI queda en entredicho.

    He descubierto tu blog recientemente, y lo seguiré con atención!

    agosto 31, 2005 9:46 a. m.  

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