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  • Hola, soy Fernando Polo, y este es mi blog (?), que actualizo periódicamente. Si has llegado hasta aquí siguiendo un link y te interesa lo que lees, quizá te apetezca suscribirte a mi RSS (?). O seguirme en Twittter (?).

    abril 29, 2008

    Hola, soy una empresa, y no sé usar mi twitter

    Twitter abandona definitivamente el limbo del para-qué-coño-sirve-esto y coge velocidad de crucero. Una vez más, nos encontramos frente a una herramienta de comunicación personal adictiva que ninguna empresa, que quiera seguir siéndolo mucho tiempo, debería dejar de sopesar.

    Como era de esperar, los primeros twitters corporativos en español ya suspenden en muchos aspectos. El principal suspenso: no escuchar ni leer a sus seguidores. Ni les interpelan, ni les responden. Grave error. Hacerlo bien es casi igual de fácil que hacerlo mal.

    [Antes de seguir, quizá te interese seguirme en Twitter, ¿o no?]

    Por qué crear una cuenta corporativa en Twitter
    • Lazos emocionales. Twitter es una herramienta de comunicación BRUTAL. Es emocional, adictiva, web, móvil, fácil. Es impulsiva (mil veces más que la web, el rss, el blog, la sala de prensa). Estar donde está la gente, estar en la mente del consumidor. Entablar lazos emocionales con nuestro público objetivo, o con sus prescriptores (suena a jerga marquetiniana, pero funciona). La empresa es uno de los nuestros. Repeat after me: lazos emocionales.
    • Branding. Abrazar una herramienta de comunicación en sus albores, es un movimiento arriesgado que sólo las empresas más innovadores intentan. Pero además del aura de innovación, pondremos nuestra marca en más mentes. ¿Quién se resiste a ello?
    • Networking. Twitter es una magnífica herramienta para establecer relaciones personales y profesionales. Conozco gente que liga por Twitter y ligar es la expresión máxima de la venta. Así que mantener relaciones comerciales -que no sexuales- debe estar al alcance de cualquiera, ¿no?
    • Fácil. Mantener un twitter corporativo es bastante más sencillo y menos costoso que mantener un blog corporativo. Ah, ¿que andamos aún sin blog corporativo? Señores, estamos en 2008, y esa discusión ha quedado démodé. El blog corporativo debe ser el campamento base de nuestro twitter. Si aún estás en el eterno "blog sí, blog no", al menos arranca un twitter para contar tus devaneos filosóficos. No te llevará mucho tiempo.
    • Aprender. Como "casi" siempre en la web 2.0, entrar significa quedarse, quedarse significa desenvolverse, desenvolverse significa participar, y participar significa aprender. Y como decía Aristóteles, el aprendizaje es un fin en sí mismo.
    No quiero hablar de los usos corporativos, sino de cómo usar el twitter corporativo de una empresa desde la perspectiva de comunicación externa online, para convertirlo en una herramienta "de matar".

    Los 10 mandamientos del twitter corporativo
    1. No olvides ser una persona. Aunque tuitees en nombre de la empresa, habla como si fueras una persona, no un teletipo.
    2. Conversa. @interpela a tus seguidores o a los que te siguen, pues a todos nos gusta conversar y que nos citen. Y @responde a los que te interpelan. Reparte juego, sigue a toda la gente que puedas, cuanta más mejor, y crea vínculos con ellos. Ojo, nunca sigas a mucha más gente de la que te sigue a ti (si acaso sólo al principio, en el mandamiento noveno explico el porqué).
    3. Aporta y divierte. El contenido sigue siendo el rey, escribe aforismos o situaciones graciosas (en 140 caracteres), escenas cotidianas del día a día de la oficina. Y sobre todo, links de interés, el contenido por excelencia en Twitter: bebe de las mejores fuentes, selecciona los más valiosos destinos.
    4. Enlaza sin parar. Links salientes = links entrantes. La norma de oro del blogging sigue siendo válida, antes o después, tus enlaces salientes se verán recompensados con más links entrantes a tu web, tu blog o tu propio twitter. Es una buena forma de hacerse valer y de dar a conocer nuestro twitter.
    5. Se interesante, no interesado. Respeta los principios de Dale Carnegie: si sólo enlazas para obtener enlaces entrantes, no los obtendrás: la gente no es tonta y detecta cuando está siendo utilizada.
    6. Haz de tu twitter, el twitter de TODOS. Permite jugar a todos los empleados. Si es una empresa de más de 10 empleados, establece normas formales. Cada semana coordina uno, o bien sólo se encarga uno pero todos pueden sugerir links recomendados (vía del.icio.us, o tumblr, o friendfeed). Con twhirl, un cliente gratuito y libre para Twitter multiplataforma, varias personas podrían actualizar el mismo twitter, además de los suyos personales.
    7. Crea tu propio Twitter personal. Cuanto más tuiteen tus empleados, mejor tuiteará tu empresa.
    8. Limita el autobombo impuro. Como la pornografía, todos lo practicamos, pero no lo pregonamos a los cuatro vientos. La gente acepta tu autobombo, si no te dedicas a ello en exclusiva. Haz del 10:1 tu regla de oro: por cada 10 tuits de interés general, 1 de autobombo.
    9. No practiques el spam tuitero. Cinco alternativas plausibles al spam: 1) Si alguien empieza a seguirnos, le correspondemos siguiéndole; 2) Haciendo networking físico y virtual, para acercarnos a tuiteros influyentes a los que queremos "seguir" (les costará más quedarse indiferentes al correo que les informa de un nuevo "follower"); 3) Usando servicios de búsqueda: si alguien habla de nuestra marca, nos hacemos followers; 4) Promocionando MUCHO nuestro tuiter: en nuestro blog, web, tarjetas de visita, etc; 5) Respondiendo a los tuits de la gente a la que sigues, con inteligencia, claro. Pero nada, nada de fologüear de forma masiva (se nota el spam, y mucho, según la escala de Evan).
    10. Fomenta el don de la ubicuidad. La web 2.0 nos ha concedido el don de la ubicuidad. Ya que nos ponemos, demos de alta TODOS los servicios posibles, empezando por Twitter, y siguiendo con Facebook, Friendfeed, como mínimo ... (entre otras cosas, para evitar que otros nos quiten nuestra marca como usuario en las aplicaciones más exitosas de Internet). Pregonemos la buena nueva.

    Coda 1. Este artículo es un refrito de un mail enviado a mis socios en Territorio creativo, sobre cómo mejorar el uso corporativo de Twitter. Ni que decir tiene, que el twitter de Territorio es ya uno de los mejores en España. Y no se trata sólo de peloteo o autobombo -yo soy socio de Tc-. Es que es uno de los twitters corporativos que mejor reflejan los consejos que he dado más arriba. Soitu tampoco se queda atrás. Vinarium es mi predilecto.

    Coda 2. Se pueden encontrar ejemplos de usos españoles de twitters corporativos en la lista de José Luis Orihuela (aquí). También aquí: registro de marcas en twitter.

    Coda 3. Los diez mandamientos expuestos no me han llegado por inspiración divina. Se trata de ideas más o menos razonadas (y razonables) de alguien que como yo, vive desde dentro el frenesí de la web 2.0, y se ha enfrentado en un momento u otro de su carrera profesional, a la necesidad de construir una marca y darla a conocer. Estoy convencido (con Moisés) de que alguno de estos mandamientos son mejorables, otros sobran, y algunos faltan. Adelante comentarios: ¿cómo mejoraríais los twitters corporativos?

    Coda 4.
    De nuevo, y para acabar, si os apetece seguirme en Twitter, esta es mi cuenta. Si prefieres suscribirte a mi blog: RSS de Abladías (o arriba a la izquierda por correo electrónico; abajo a la izquierda, si has llegado desde Microsoft Explorer 6.0).

    Actualización 17 junio 2009
    Pequeños enlaces a sitios que antes no existían, para mejorar el artículo (los mandamientos han quedado iguales).

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    abril 21, 2008

    Internet y los monopolios

    A raíz de la posible compra de Yahoo! por parte de Microsoft, han surgido como setas inevitables comentarios sobre práctica monopolista (la más graciosa, indudablemente, la de Eric Schmidt, CEO de Google, en nombre de los derechos del consumidor). Desde que tengo uso de razón filosófica, no dejo de plantearme mis convicciones en el campo de la economía, puesto que el liberalismo económico, que suelo defender con entusiasmo, se basa en el libre mercado, pero el libre mercado suele terminar creando grandes corporaciones, que a su vez se dedican con ahínco a entorpecer el libre mercado (con la inestimable ayuda de los Estados).

    El razonamiento es sencillo. Si no tengo poder, defiendo un planteamiento de "igualdad de oportunidades" que me permite crecer económicamente. Si lo hago bien, y llego a una posición superior a la de mis competidores, deja de interesarme la igualdad de oportunidades y comienzo a trabajar por erradicar el libre mercado y los mercados perfectos. Una vez armado con el poder y la capacidad de intervención económica necesarios, los uso para evitar que otros sigan el mismo camino que yo he seguido, y prolongar así con menos riesgo, mi permanencia en el poder.

    ¿Cómo hago uso de mi capacidad de intervención? Comprando el talento y haciéndolo inaccesible para empresas con menos recursos, generando lobbies (con la inestimable ayuda de los funcionarios corruptos, o para no faltar, facilones), oteando en lontananza en busca de pececillos con futuro, que puedo comprar (todo hombre tiene un precio) antes de de que crezcan lo suficiente para suponer una amenaza (leyenda es ya el caso de Yahoo!, que pudo haber comprado Google en sus inicios), etc.

    Internet favorece los monopolios
    Viendo lo larga que ha sido la introducción, intentaré ser breve (el término medio entre mi blog y mi Twitter, no existe). Mi tesis es que Internet favorece la globalización por un lado, y el establecimiento de monopolios naturales por otro, derivados de la comodidad para el usuario y del concepto de masa crítica. Un monopolio telefónico estatalmente establecido sólo puede redundar en una pérdida de valor para el consumidor, puesto que generalmente vendrá acompañado de una fijación de tarifas distinta de la que un "mercado perfecto" marcaría. Sin embargo, Amazon consigue aglutinar el trabajo de miles de personas y sus propias economías de escala en una oferta única y posiblemente imbatible una y otra vez. Si Amazon se convirtiese en un monopolio de facto, el consumidor no perdería (de hecho, no ha dejado de ganar), y en todo caso (y esto no tiene por qué ser cierto), pierde la industria del libro (si extendemos la analogía, los proveedores, como también suelen hacerlo con los hipermercados físicos, à la Wal-Mart).

    En el caso de eBay es igualmente cierto. Un comprador necesita una única y gran plaza de mercado. eBay es el dueño de la plaza. Si hubiera muchas plazas, muchos rastrillos, el consumidor no podría estar seguro de que la compra que realiza es la óptima, y el vendedor vería mermada su rentabilidad por los costes de establecerse en diferentes plazas. Y como este caso, muchos más. No puede haber decenas de buscadores, uno o dos se llevarán la palma (otra cosa es que puedan ser desbancados). Que una miríada de buscadores especializados, de nicho, agregadores, etc, se lleven ciertas migas de un enorme pastel, no deja de ser irrelevante frente a la tesis de este punto.

    Al final, es mejor (para la demanda) tener un idealista, que tener diez idealistas. La oferta se resentiría si los precios de intermediación fuesen abusivos. La buena noticia, es que hasta ahora, los intermediadores son conscientes de la dinámica de la demanda en Internet, y no se ceban en las comisiones. La oportunidad de ser el único en el mundo es ganancia suficiente, para querer matar, además, la gallina de los huevos de oro.

    Me parece interesante la reflexión al hilo de este tema, sobre metabuscadores como minube. Un agregador de agregadores. ¿Y qué tal un agregador de agregadores de agregadores? Más intermediación, ofreciendo al consumidor el valor de un único punto de búsqueda. Para los metabuscadores siempre será más difícil ofrecer funcionalidad compleja (categorización, evaluación, conversaciones cruzadas, capacidades sociales, etc) perdiendo la batalla en muchas ocasiones contra los agregados. Y si un agregador (pongamos, atrapalo.com ) se erige en EL agregador, el agregador de agregadores deja de tener valor y desaparece. Para ilustrar mejor este punto, muchas de las innovaciones que Amazon ha introducido en la forma de vender libros, hubieran sido irrealizables desde un agregador, así que Amazon gana, y ningún "metabuscador" de libros aporta valor real.

    ¿Invierte la web 2.0 el rumbo?
    Modelos de promoción de noticias, como Digg, tienden al monopolio. Los usuarios que envían noticias (los que cuentan, al fin y al cabo) buscan tráfico hacia sus contenidos y prefieren un único punto de entrada. Sin embargo, los "lectores" tradicionales, no necesitan un sólo medio. De hecho, la proliferación de micro-medios (comerciales, basados en ingresos por publicidad) es brutal, pero existen dos facilitadores principales. El primero: los buscadores y los agregadores RSS, que les permiten obtener el tráfico necesario para generar stock publicitario. El segundo: las agencias de medios online (las plataformas tecnológicas como Google AdSense/AdWords o Yahoo! Search Marketing). Sin ellos, hubiera sido impensable la creación de redes de blogs y de miles de sitios informativos de nicho. No habrían sido capaces de conseguir publicidad suficiente para su stock. Pero al final, no caben "muchas" redes publicitarias, con lo cual, el monopolio (oligopolio, digamos) sigue siendo evidente.

    Más ejemplos de tendencias monopolistas en la web social: fenómenos como YouTube dan a entender que la gente prefiere repositorios únicos, una vez más. Que para más inri, terminan cayendo en las redes del gran pescador. Y, ¿cuántas wikipedias caben en el mundo? Nadie trabajaría en cientos de wikipedias clónicas (y no me refiero aquí a wikipedias especializadas). ¿Cuántos Twitters caben?

    Más casos: LastFM vs. emisoras de radio locales. LastFM fagocitará el poder que hasta ahora tenían las emisoras nacionales y regionales. Y sólo habrá uno (multinacional). ¿Cuántas redes sociales realmente subsistirán? Incluso si diferenciamos genéricas, de verticales o especializadas, no tiene sentido que haya cientos. Los usuarios se resentirían, y no querrían trabajar en redes que no les proporcionen el valor suficiente (la masa crítica).

    O sea que blogs habrá millones, pero el poder seguirá concentrándose en Internet en manos del gran capital. Veremos subidas y bajadas, pero los mercados perfectos serán escasos. ¿Nuestro único consuelo? Que al no tratarse de monopolios "concedidos", los grandes jugadores en sus respectivos terrenos de juego no se dormirán en los laureles, trabajarán incansablemente para mejorar los servicios y no se excederán en las comisiones, siendo conscientes de que la propia demanda que les llevó a lo alto del podio, podría antes o después revolverse contra ellos y tirarles abajo. Así que seguirá siendo nuestro deber, como buenos ciudadanos de Internet, escribir en nuestros blogs, quejarnos, hacer oír nuestras quejas, e influir en nuestro entorno en la medida de lo posible. Recomendable, no obligatorio.


    Actualización 5 dic 2010
    Un artículo en WSJ sobre los monopolios de Internet.

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    abril 16, 2008

    El linko, de actualidad dudosa

    Algunos links datan de casi 3 meses atrás, pero alguien dijo una vez que la blogocosa no es actualidad, sino opinión, y las opiniones son indelebles, hasta que alguien las borra...

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