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  • Hola, soy Fernando Polo, y este es mi blog (?), que actualizo periódicamente. Si has llegado hasta aquí siguiendo un link y te interesa lo que lees, quizá te apetezca suscribirte a mi RSS (?). O seguirme en Twittter (?).

    febrero 04, 2005

    [P2P] - Crucificando a Dimas

    A raíz de este artículo en Baquía, se me ha tachado en algunos ámbitos de chorizo y de ladrón. Aunque hubiera quizá preferido el apelativo de pirata o corsario, lo cierto es que uno siempre tiene suficientes arrestos morales para darse por aludido y emprender la réplica. Hablaba en el linkado artículo de la desaparición en un futuro lejano de la propiedad intelectual tal y como la conocemos hoy. La propiedad dará paso a un concepto que he llamado "autoría intelectual", que permite al autor ser reconocido como tal, pero que le impide (imposibilidad tecnológica) mercadear con recipientes físicos de su obra.
    En él además, hablaba de cómo yo mismo ayudaré a mis hijas a utilizar las redes P2P y fomentaré el uso de estas magníficas herramientas, traídas del cielo con ayuda de gente como Shawn Fanning y Niklas Zennström. Ante esta flagrante apología contra el derecho de los artistas a cobrar por sus obras, se oyeron los susodichos gritos de ¡al ladrón, al ladrón!
    Es consustancial a la naturaleza humana apiadarse del ladrón bueno, y enconarse contra el ladrón malo. Generalmente el bueno, es tonto, pobre y además, se termina arrepintiendo, mientras que el malo es un cínico no contrito, que muere con la frente bien alta. Así ocurrió en el Gólgota, y así ocurre hoy día, pero con otros ropajes: el ladrón malo sigue presente en todos los estratos sociales, sólo que en las capas de mayor renta, suele disfrazarse de empresario sin escrúpulos o de político modelo, acallando una conciencia que se rebela con fundaciones en las que blanquear cara a la sociedad sus dudosas operaciones empresariales.
    El caso es que muchos de los ladrones van por ahí disfrutando de su integrada posición social, mientras que otros pobres y tontos consumidores, son tachados de ladrones, y sin comprender su delito.

    CINCO LADRONES, CINCO
    Pongamos pues, cinco casos prácticos ficticios o reales, para decidir si hay tanto ladrón en el mundo, y en caso afirmativo, en qué categoría encajan.

    Caso 1 - Los destellos de la mariposa
    El ladrón aún por definir, oye una canción en Radio 3 de refilón, apunta el título como buenamente puede, y tras varias búsquedas infructuosas, encuentra Yesterday's Mistakes de Oi Va Voi en Soulseek, procediendo inmediatamente a su descarga. Como no puede creer las sensaciones que le produce semejante obra de arte, decide descargarse el album completo, Laughter through tears. Después de un mes de levitación, compra en el Fnac el CD (15 euros) para regalárselo a su primo. Tres meses después, le regala el CD a su mejor amigo, confiando en sorprenderlo e impresionarlo. Su primo le confiesa que ha regalado el disco ya dos veces. Su mejor amigo lo mantiene con polvo en la estantería. Nuestro ladrón tenía dinero suficiente para hacerse con un CD originalmente, pero nunca lo hubiera comprado de un sospechoso y desconocido grupo, si antes no hubiera podido escuchar el contenido del mismo.
    ¿Es nuestro ladrón bueno o malo?

    Caso 2 - ¿Receta de Sushi o director de cine?
    Nuestro ladrón tiene dos hijos pequeños y ahora no va tan a menudo al cine, aunque su pasión por el mismo no ha decaído. Viendo Días de cine en La 2, oye cómo hablan de un director llamado Wong Kar Wai, y de su estreno en España, 2046. Como también hablan maravillas de su anterior película, In the mood for love, decide descargarla con el eMule. Tras haber acostado a sus dos diabletes, y conseguido un poco de paz, su mujer y él disfrutan emocionados de la película. Ese mismo fin de semana llaman a su canguro y van al estreno de 2046. Como no dejan de hablar de la película durante todo un mes, al menos 10 allegados suyos han ido a verla debido a la vehemente recomendación.
    ¿Ladrones o evangelistas?

    Caso 3 - Skopos
    El ladrón que viene a continuación es un fan de Wim Mertens. Tiene 15 discos de este compositor belga, de los cuales, siete son originales, y ocho grabados de su hermano, que también es fanático del autor de Maximizing the audience. El último disco que se compró fue Die Heisse Brei, tras acudir al concierto en 2002 en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. En 2004, el artista publicó Skopos, tras lo cual, nuestro ladrón decidió descargárselo desde Kazaa. Tras comprobar que se trataba de otra obra maestra, finalmente no se compró el disco. Lo escucha ocasionalmente (su colección de música es enorme). A veces piensa que es como si Mertens le hubiera invitado a la penúltima detrás de su barra de bar. Lo que es cierto, es que de no haberlo descargado, quizá su pasión por Wim Mertens hubiera ido diluyéndose en el enorme océano de su colección musical y habría terminado en el olvido. Así, quizá el próximo disco sí que lo compre, o acuda al próximo concierto en Madrid (ya lleva dos).
    ¿Ladrón o fan-on-touch?

    Caso 4 - La discoteca universal
    Nuestro ladrón es un maniático del soul de los cincuenta. Quiere comprar una edición nueva especial remasterizada de Billy Holliday (tiene más de 20 discos suyos). Tras recorrer infructuosamente cinco tiendas especializadas en Madrid, opta por buscar en el eMule. Encuentra el disco y lo descarga.
    ¿Ladrón o coleccionista satisfecho?

    Caso 5 - Bisbal no, por favor
    Ahora se trata de un bandido adolescente. Su paga mensual no llega a los 30 euros. Siente un sincero odio por la música comercial, pero le han hablado maravillas del último disco de Bisbal. Por si acaso, lo descarga desde BitTorrent. Sus sospechas son confirmadas. Tras varias escuchas, decide que el disco es música-basura y nunca lo compraría. Ha sido fácil y no le ha costado nada. Se olvida rápido, y sigue su vida. Si hubiera pagado 14 euritos en El Corte Inglés, su cara de tonto no se habría borrado en varios meses, y sus gritos habrían llegado a todos sus conocidos.
    ¿Ladrón o consumidor inteligente?

    Más habitantes de la cueva de Alí Babá
    Aurelio tiene 20 años y nunca ha comprado un disco. Ayer hizo una cola de 14 horas para comprar una entrada de 70 euros para ver a U2 en agosto.
    Mi amigo Luis, se ha descargado Nueve veranos, de Jose Antonio Millán, para leérsela tranquilamente impresa en papel reciclado. Lo hizo siguiendo mi recomendación.
    Héctor, 23 años, no quiere pagar por la música porque puede descargarla gratuitamente en Internet y prefiere gastar su paga en excursiones de alpinismo. Tampoco va a conciertos, porque le agobian las multitudes. No sabe que dentro de 5 años, comprará una caja con la discografía completa de Oasis (120 euros).
    Matías vive en un pueblecito extremeño, donde no llega el ADSL. Sus posibilidades para comprar un disco son casi nulas. Descarga canciones de Joan Manuel Serrat con modem (y paga casi un euro por el tiempo de conexión).
    Chuma tiene una web, y ha colgado una imágen de un cuadro de Antonio López en su página web personal.
    ¿Ladrones buenos o malos?

    Crucificadle
    Mientras todo esto ocurre, todavía hay jueces empeñados en crucificar a Dimas. Lo único que le queda al Dimas de hoy es seguir afilando las tesis contra la miopía empresarial, las acusaciones falaces, contra viento y marea; contra los clavos de la justicia. ¿O no fueron también jueces los que crucificaron a Cristo?



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    9 Comentarios:

    Anonymous Anónimo dijo ...

    Me gustan los perfiles que describes, da gusto leerte, y yo encajo bien en alguno de esos perfiles. Las pocas cosas interesantes que he oido a través de la red (en páginas de grupos) han acabado siendo un CD comprado en mi estanteria. Pero eso es porque a mí aún me gusta 'saborear' un CD con su carpeta, fotos, etc., mientras oigo el disco. En cuanto a las películas, por falta de infraestructura casera y ganas, prefiero verlo en el cine. Tampoco soy un cinéfilo empedernido que necesite ver todo lo que sale. EL CASO es que esto no es lo que observo en la mayoría de mis amigos eMuleros. La gente, sobre todo la más jovencilla, no tiene problema en ver las pelis en su portatil o en la tele (1 de cada diez, se repetirán en el cine) y oir toda su música en CDs grabados.
    Por otra parte, el problema de no poder oir la musica antes de gastarse los euritos es un eterno problema para los fans como yo, pero en otros países lo han solucionado hace tiempo dejándotre escuchar cualquier disco en la tienda mediante código de barras. Que los precios son altos y las discográficas se forran, cierto. Que algunos músicos ganan cantidades desmesuradas, también. Pero es por que a la sociedad le gusta crear millonarios para luego envidiarlos, como en el caso de los futbolistas u otros famosos que no trabajan.
    Muchos de los músicos a los que yo escucho viven de su música, pero sin alardes, te lo aseguro.

    febrero 04, 2005 4:20 p. m.  
    Blogger FerN dijo ...

    Uno de los mejores grupos españoles, La Buena Vida, es amateur. Graban sus discos los fines de semana, porque todos trabajan.
    El capitalismo (necesario lo queramos o no, para la democracia y el progreso de la civilización) produce millonarios que se lo merecen, millonarios que no se lo merecen, ladrones y alguna que otra turba que gana su vida del cuento (también hay que valer para eso).
    Lo curioso es que el mercado se lo da, y el mercado se lo quita. Cuando se lo dio, callaron y pusieron la mano. Ahora que se lo quitan, piden protección y leyes. Al final no será más que un cojín para amortiguar la caída. De lo que no hay duda es de que caerán.

    febrero 04, 2005 6:57 p. m.  
    Anonymous Anónimo dijo ...

    Además, qué narices, todo esto es como intentar ponerle diques al mar. También los fabricantes de película fotográfica han visto como el mercado se hunde con la fotografía digital y no se han puesto a llamar ladrones a todo el mundo. Lo que más me indigna es el oscurantismo de unas empresas que se han forrado a nuestra costa y que para mantener su negocio son capaces de negar el progreso que supone internet.

    Juan Carlos Octaedro

    febrero 07, 2005 9:12 a. m.  
    Blogger JJ dijo ...

    Muy bueno. Genial. Sigue así.

    febrero 11, 2005 6:49 p. m.  
    Blogger FerN dijo ...

    Grasia, quillo.

    febrero 11, 2005 7:25 p. m.  
    Anonymous Fernando dijo ...

    Enhorabuena. Me parece fantástico el razonamiento y la exposición.

    Adjunto enlace a un par de posts antiguos que pueden dar más perfiles...

    ¿Soy ladrón bueno o malo?

    La Pelota Vasca, Emule contra la piedraAmortizar la conexión de banda ancha

    febrero 12, 2005 11:18 p. m.  
    Blogger F Polo dijo ...

    Fernando (bambino),

    Me ha parecido especialmente inteligente este párrafo de tu post:
    "Antes de que las productoras de cine empiecen a llorar con el listado de las pérdidas que les estoy causando con esta actitud, diré que la alternativa a ver una película bajada de Internet, no es irme al cine, ni bajar al videoclub, en la mayoría de los casos.La alternativa es no ver ninguna película, o como mucho ver "lo que echen " en la tele en abierto."

    No puedo estar más de acuerdo. El eMule no compite contra el cine como evento social (acaso lo hizo el vídeo!!!?).
    Con lo poco que te conozco, nunca me atrevería a llamarte ladrón (ni bueno ni malo) :-)

    febrero 13, 2005 11:03 p. m.  
    Anonymous Fernando dijo ...

    La actualización de blogia (que si bien funciona mejor, ha generado algún problemilla de puesta en marcha) ha roto los dos enlaces que envíe en su día. La manera de llegar a ellos ahora es:

    La Pelota Vasca, Emule contra la piedra

    Amortizar la conexión de banda ancha

    Saludos.

    diciembre 10, 2005 1:02 p. m.  
    Anonymous Anónimo dijo ...

    Por casualidad he visto tu artículo, y comparto tus planteamientos. Creo que somos muchos los que no tenemos ningún tipo de remordimiento al bajarnos música y pelis con emule. Y menos, cuando nos sale Bustamante defendiendo su "trabajo". ¿Cuántos años tengo que trabajar para ganar lo que él ha ganado con un disco? ¿Imaginas trabajar dos o tres meses y recibir suculentas rentas durante varios años?. Lo peor del caso, es que los políticos que votamos y que se supone que tienen que velar por los intereses de la gran mayoría, y especialmente de los menos favorecidos, inviertan el tiempo en redactar leyes que protegen a los más ricos.

    diciembre 23, 2005 10:49 p. m.  

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